domingo, octubre 15, 2006

La vuelta del tiralíneas insensible

Las noticias de la prensa de hoy me hacen recuperar la esencia de un artículo que escribí hace más de un año. Lo titulé "El tiralíneas insensible", al referirme al frío trabajo de diseño que se realiza en los PGOU de cada ciudad cuando se decide, con el simple trazo de una línea sobre el plano urbano, la destrucción de un barrio, la apertura de nuevas calles, la desaparición de corrales de vecinos o de artesanos, etc. En este caso, la vuelta del tiralíneas insensible se ha producido en el barrio de San Jerónimo, donde técnicos y políticos no han dudado en modificar brutalmente una parcela histórica, la del Monasterio de San Jerónimo, para abrir una calle nueva y levantar dos magníficas torres de 7 plantas. Y para ello no han tenido el menor recato en proponer el derribo de la portada de acceso al conjunto del Monasterio, la destrucción de la alberca que regaba la huerta de los frailes y la desaparición del llamado Cementerio de los Ingleses.No voy a profundizar ahora en los valores patrimoniales de puerta, muros, o alberca, para los que debemos suponer la misma cobertura jurídica que el resto del monasterio, B.I.C., y, por tanto, de máxima protección Patrimonial, sino que deseo analizar esta cuestión desde otra perspectiva: la continua pérdida de elementos originales del Patrimonio y con ello la creciente homogeneización del Patrimonio. En una época que quiere caracterizarse, aunque sea meramente a nivel formal, por el respeto de la diversidad cultural (lenguas, estilos artísticos, modas, ritos, religiones, etc.) me parece lamentable que cuando ésta "aparece" (más de 150 años entre nosotros), la solución no sea su preservación e integración dentro del Patrimonio sevillano, como ejemplo de una muestra de la diversidad socio-cultural de la ciudad, sino su destrucción pura y simple, como una demostración de la terrible homogeneización que nos amenaza. La destrucción del cementerio de los ingleses contribuirá a poner en duda la potencia demográfica y cultural de este colectivo en la ciudad, exactamente al revés de lo que ocurrió con el cementerio inglés de Málaga, visitable y protegido. Son muestras de sensibilidades bien diferentes. Y no quiero pensar qué habría ocurrido si el cementerio a derribar fuese islámico. En un momento de no herir sensibilidades, de respetar de verdad el Patrimonio más diverso, ha llegado la hora de acoger dignamente la huella británica y anglicana en la ciudad y no actuar, una vez más, como los viejos inquisidores, que querían borrar cualquier rastro de protestantismo a golpe de potro de tortura, mientras que ahora lo hacemos a golpe de tiralíneas insensible.

4 Comments:

At 8:21 p. m., Blogger angela said...

Ultimamente han aparecido tres artículos reivindicando el patrimonio de la memoria, el mundo de los niños, los paisajes perdidos, el recuerdo a los "otros" que aquí vivieron y se quedaron. Vamos perdiendo historias cotidianas de forma imperceptible.
Es muy triste lo del cementerio inglés.

 
At 12:28 a. m., Anonymous Elisa said...

La Plataforma de Artesanos del Casco Antiguo (Paca) se está movilizando para defender los corralones de la zona de Pasaje Mallol, Bustos Tavera y Castellar frente a las modificaciones que se han realizado en el PGOU de forma irregular. Merece la pena visitar los estos corralones, algunos en un estado de abandono lamentable, donde conviven imagineros, chapistas, decoradores, doradores, escultores, etc. Sería interesante que os hicierais eco de sus acciones. Yo sólo soy vecina del barrio de San Julián, si os interesa el tema intentaría transmitiros más información al respecto.

 
At 4:46 p. m., Blogger angela said...

Elisa, gracias por tu comentario, esa es la función del blog. En la pasada primavera Ben Baso dedicó su jornada de puertas abiertas a los corralones. Recogimos entonces firmas para PACA y ya saben que cuentan con nuestro apoyo. De todas formas es bueno seguirlo recordando.

 
At 9:46 p. m., Anonymous Juan Carlos said...

El cementerio de los ingleses para mi barrio de San Jerónimo además de su valor histórico tiene también un valor como paisaje, como lo tiene la puerta de acceso al monasterio.

Además la arboleda que alberga de viejos cipreses y palmeras que tienen la edad de su construcción (+150 años)debe de protegerse frente a los que quieren destruirlos y que por lo tanto debían de estar a salvo de las actuaciones de la constructora Dolmen, S,A. y del Ayto en su tan cacareada extensión de la calle asfaltando un espacio verde más para dejarnos mas metidos en humos a los de esta parte de Sevilla.


Es lastimoso que todo lo que suponga diversidad hay que tirarlo, porque es una pequeña prueba mas de que otras culturas, la inglesa formaron también parte de la Sevilla que hizo posible la Revolución Industrial en la Ciudad.


Y eso sin pensar en la indignación de los que todavía tienen enterrados ahí a sus familiares o quieren reposar junto a los suyos.

Será este otro desaguisado más de la 2ª modernización? o es que estamos ante otra "revolución cultural" que pasa por dejar que este tesoro patrimonial sea derribado... Lo ignoro y lo siento profundamente.

 

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