jueves, octubre 12, 2006

ARQUITECTURA RURAL EN MAIRENA DEL ALCOR


Mucho se habla del crecimiento urbanístico del Aljarafe sevillano, hasta hace sólo dos décadas, una vasta comarca salpicada de pequeños pueblos agrarios, ventas y algunos recodos de naturaleza aún virgen muy próxima a la ya gran urbe de Sevilla.

Sin embargo poco se sabe del proceso de urbanización en la comarca de los Alcores, a 20 kms. al noreste de Sevilla. La construcción, también allí, responde a unas pautas que se caracterizan por la devastación de toda referencia al hábitat tradicional creando monótonas y asépticas barriadas donde antes crecían los olivos, frutales y cereales. Traigo a consideración aquí, en el blog de Ben Baso, la posibilidad de hacer una llamada para que no se destruya una de las poquísimas muestras de vivienda rústica tradicional que quedan actualmente en Mairena del Alcor. Se trata del Recreo de José Gavira, la Huerta del Sagrado Corazón, que popularmente se llama "la huerta de los Coquilla".



Situada al final del Camino del Cementerio, a escasos 200 metros de la carreta principal que cruza el pueblo, la huerta se encuentra frente a un parque urbano y se está quedando encerrada entre nuevas construcciones. Su destino es la demolición para hacer la prolongación de una calle. La vivienda es una sencilla construcción de dos planta con cuadra y granero cuya fecha de construcción ignoro, pero podría ser de la primera o segunda década de 1900. Enfrente del edificio se conserva el pozo -aún en funcionamiento- con parte de la estructura de la vieja noria que movían las mulas. Dispone también de una alberca, acequias en desuso y recias moreras sombrean el lugar.

Cuando se acabe con este apacible rincón no quedarán más que viales, pequeños parques urbanos y miles de viviendas despersonalizadas a la vez que se habrá perdido un verdadero museo vivo del hábitat y la atmósfera de quienes durante siglos vivieron en ese lugar. Bastaría con cambiar unos metros el trazado de la calle retocando el proyecto inicial que se elaboró con tintes de ensañamiento sobre este interesante espacio patrimonial. Considero que valdría la pena conservar un reducto del pasado, como es, para disfrute de los vecinos recuperándolo como lugar de esparcimiento y cultural, que tanta falta va a hacer a quienes, en aluvión, están ya asentándose en estos parajes.

Espero que el aviso que hago público no sirva para acelerar la llegada de la piqueta, que ya sabemos lo expeditivos que son quienes deciden en materia de urbanismo a la hora de zanjar cualquier polémica que ponga en entredicho sus lucrativas actividades. En cualquier caso, será un milagro que no asistamos a la desaparición de la huerta de los Coquilla en breve. Muchas voces tendrían que levantarse para poder evitarlo. Con ésto, que quede, por lo menos, constancia del desacuerdo de un benbasiano y el recuerdo gráfico de lo que, en beneficio de todos, debería haberse conservado.

José Maria del Moral

3 Comments:

At 6:46 p. m., Anonymous Anónimo said...

Hay países que tienen normativas sobre la construcción rural, creo que en España hay comunidades que tambien la han desarrollado.
Es tremenda la velocidad con la que estamos perdiendo los paisajes y con ellos nuestros recuerdos.

 
At 8:01 p. m., Blogger benbaso said...

La destrucción del Patrimonio más humilde, pero el más cercano a nuestros recuerdos y emociones más sencillas, contribuye de manera poderosa a la idiotización del sujeto, a su ninguneo como ser propio, o a lo que es lo mismo a su absoluta "normalización" social, desprovisto de aquellas raíces singulares que escapan a la lógica de lo comercial-turístico.

 
At 8:01 p. m., Blogger benbaso said...

La destrucción del Patrimonio más humilde, pero el más cercano a nuestros recuerdos y emociones más sencillas, contribuye de manera poderosa a la idiotización del sujeto, a su ninguneo como ser propio, o a lo que es lo mismo a su absoluta "normalización" social, desprovisto de aquellas raíces singulares que escapan a la lógica de lo comercial-turístico.

 

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