miércoles, septiembre 26, 2007

Reflexiones sobre el "fachadismo" en Sevilla


En estos últimos días ha saltado a la luz pública un nuevo caso de fachadismo en nuestra ciudad, que habría pasado sin duda desapercibido para la gran mayoría, como en tantos otros casos, de no haber sido por la importancia de denunciantes y denunciados, envueltos en una polémica que ha dejado en ultimo lugar, lamentablemente, la enorme calidad del edificio vaciado.

Me refiero al edificio de la calle Luis Montoto, nº 9, un edificio protegido con nivel C, que está siendo sometido a una importante transformación arquitectónica por sus propietarios, el Comité Provincial del PSOE sevillano, para su conversión en futura sede. Hasta ahí no tenemos sino otro ejemplo más de fachadismo ya que, como viene siendo habitual en estos casos, se respeta la fachada y se procede a derribar la primera crujía alegando razones técnicas, de lo cual quizás no nos hubiéramos enterado de no haber sido por la denuncia del partido de la oposición municipal.

Sin embargo, salvo el magnífico artículo de Pablo Ferrand en ABC el pasado 19 de septiembre, pocos han destacado el hecho de que nos encontramos ante la vivienda que proyectó el gran arquitecto Simón Barris y Bes en 1906 para su familia, un precioso ejemplo de arquitectura doméstica de caracter modernista, de lo cual no anda muy sobrada esta ciudad. La construcción de un edificio de mayor altura en la parte posterior del solar, aunque legal, rompería completamente la escala doméstica del edificio y anularía, por completo, la armonía existente en este espacio sevillano, repleto de buena arquitectura y, por tanto, tan sensible a intervenciones brutales. En efecto, en la misma calle Luis Montoto nos encontramos en los números 3 y 5 con un edificio de Aníbal González, mientras que el número 7 es el antiguo Instituto Provincial de Higiene del Dr. Seras, también de Simón Barris y Bes, e igualmente vaciado hace unos años, edificios que se encuentran en la misma manzana del antiguo Convento de San Agustín.

En definitiva, estamos ante otro ejemplo más de la dinámica destructora de la ciudad en los últimos decenios. El fachadismo se corresponde con la hipócrita actitud de los partidos con responsabilidades públicas, ya que mientras unos mantienen una "fachada" de preocupación por el Patrimonio, cuyo principal objetivo es dañar al contrario, obviando otros casos también flagrantes; otros mantienen una "fachada" de modernos arrasando con cuanto de modernista quedaba en la ciudad, de manera que la única modernidad resultante sea la suya y la memoria colectiva olvide otros ejemplos de arquitectura diferente a los esquemas tradicionales.
Es lamentable, una vez más, la falta de ética y de estética, porque el bodrio resultante destrozará este edificio y mostrará de nuevo una alarmante falta de sensibilidad. Al partido denunciante, el P.P., le pediría coherencia y valor para definirse en torno a qué modelo de Ciudad y Patrimonio defienden, con independencia de quien sea el propietario, ya que en la historia reciente han callado ante bastantes destrozos (léase la Encarnación, por ejemplo) y al partido gobernante, el PSOE, les recordaría que ni tienen la exclusiva ni han inventado la modernidad, sino que más bien, ellos, son el fruto de anteriores experiencias de modernidad crítica. ¡Qué mala memoria ambos! ¡Qué mal concepto de Patrimonio tienen! Y mientras tanto, la ciudad sigue perdiendo.

3 Comments:

At 11:43 p. m., Blogger José Manuel Baena Gallé said...

En el fondo es lo de siempre. Nos quejamos de lo que pasó en la ciudad hace medio siglo, pero vemos que en el fondo siguen pasando cosas similares. Es simplemente otro ejemplo más.

 
At 12:46 a. m., Blogger Redacción said...

Es una pena tener que resignarnos ante estos casos, vamos que una inmobiliaria malagueña venga a decir que quiere meterle mas plantas a un edificio modernista de Anibal Gonzalez, me parece indignante. Esta ciudad es un chiste en cuanto a conservacion de patrimonio.

 
At 4:20 p. m., Anonymous Anónimo said...

El fachadismo está mal, pero al menos mantiene la tipología (externa , eso sí)del caserío de la ciudad. Es un mal menor, sobre todo si la alternativa es la construcción de edificios que no respetan el entorno, aunque lo que estoy de acuerdo con Esteban que la hipocresía de nuestros políticos es obvia. ¿Podríamos enviar algún escrito al PP para que se posicionara sobre el tema?

 

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